Un nuevo estudio dice que las emisiones de las granjas superan todas las demás fuentes humanas de contaminación del aire de partículas finas en gran parte de Estados Unidos, Europa, Rusia y China. El culpable: el humo de fertilizantes ricos en nitrógeno y residuos animales que se combinan en el aire con las emisiones industriales para formar partículas sólidas…una enorme fuente de enfermedad y muerte. La buena noticia: si disminuyen las emisiones industriales en las próximas décadas, como dicen la mayoría de las proyecciones, la contaminación de partículas finas bajará incluso si el uso de fertilizantes se duplica como se esperaba. El estudio aparece esta semana en la revista Geophysical Research Letters.
La contaminación agrícola del aire proviene principalmente en forma de amoniaco, que entra en el aire como un gas desde los campos altamente fertilizados y de desechos animales. A continuación, se combina con contaminantes procedentes de la combustión, principalmente óxidos de nitrógeno y sulfatos de los vehículos, plantas de energía y procesos industriales, para crear pequeñas partículas sólidas o aerosoles, de no más de 2,5 micrómetros de diámetro, alrededor de 1/30 del ancho de un cabello humano.
Las partículas pueden penetrar profundamente en los pulmones, provocando enfermedades al corazón o a los pulmones; un estudio del 2015 publicado en la revista Nature estima que causan al menos 3,3 millones de muertes cada año a nivel mundial.
El nuevo estudio no es el primero en señalar la contaminación agrícola; muchos estudios regionales, sobre todo en los Estados Unidos, han demostrado que es una fuente principal de precursores de partículas finas.